2 de octubre de 20266 min de lectura

Ojos rojos y con picor por alergia: qué es la conjuntivitis alérgica

Picor, lagrimeo y ojos rojos en temporada de polen suelen ser conjuntivitis alérgica. Cómo distinguirla de una conjuntivitis infecciosa, qué gestos ayudan y cuándo hay que consultar sin esperar.

Ojos rojos y con picor por alergia: qué hacer

De todos los síntomas de la alergia al polen, el de los ojos es el que más se nota y el que peor se lleva. Los estornudos van y vienen; el picor ocular se queda todo el día, molesta al leer, al conducir y delante de una pantalla. Se llama conjuntivitis alérgica y acompaña a la rinitis en la mayoría de las personas alérgicas al polen.

Información general con fines divulgativos, no es un diagnóstico ni consejo médico. Si los síntomas te limitan o se alargan, consulta a tu médico o a tu alergólogo. Fuente: SEAIC.

Qué es la conjuntivitis alérgica

La conjuntiva es la membrana fina y transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Está permanentemente expuesta al aire, sin ninguna barrera: el polen aterriza directamente sobre ella. En una persona sensibilizada, eso dispara una reacción local que se traduce en cuatro cosas casi siempre juntas.

  • Picor, que es el síntoma dominante y el más característico.
  • Lagrimeo claro y abundante.
  • Enrojecimiento de la parte blanca del ojo.
  • Sensación de arenilla o de tener algo dentro, y a veces párpados hinchados al despertar.

Un detalle que orienta mucho: afecta a los dos ojos a la vez. Una alergia que entra por el aire no elige un lado.

Cómo distinguirla de una conjuntivitis infecciosa

Es la duda más frecuente en la farmacia, y la respuesta suele estar en dos preguntas: qué sale del ojo y cuánto pica.

SeñalConjuntivitis alérgicaConjuntivitis infecciosa
PicorIntenso, es el síntoma principalEscaso, molesta más que pica
SecreciónLágrima clara y acuosaLegañas espesas, amarillentas o verdosas
Párpados al despertarHinchadosA veces pegados por la secreción
Ojos afectadosLos dos a la vezEmpieza en uno y puede pasar al otro
Qué la acompañaEstornudos, nariz que gotea, picor de paladarPuede haber catarro, fiebre o dolor de garganta
DuraciónSemanas, mientras haya polenDías, y se resuelve

Hay una tercera posibilidad que conviene tener presente: el ojo seco, muy común si pasas horas frente a una pantalla o en un sitio con aire acondicionado. Escuece y da sensación de arenilla, pero pica poco y no viene con estornudos.

Por qué algunos días es mucho peor

El nivel de polen del día explica buena parte de la variación, pero no toda. El aire seco y con viento mantiene los granos en suspensión más tiempo, y los días de mala calidad del aire suman un irritante más sobre una conjuntiva que ya está inflamada. Por eso hay jornadas en las que el mismo nivel de polen se lleva bastante peor.

Puedes mirar las dos cosas a la vez: el polen de tu ciudad en alergia.ai/ahora y la calidad del aire en la página de aire de tu ciudad. Si vives en el interior y tus peores semanas son mayo y junio, lo más probable es que el responsable sean las gramíneas; si es en pleno invierno, mira hacia el ciprés y las arizónicas.

Gestos que ayudan de verdad

Ninguno sustituye a un tratamiento, pero todos reducen la cantidad de polen que llega al ojo, que es la parte que puedes controlar tú:

  • No te frotes los ojos. Es el consejo más difícil de seguir y el más importante. Frotar libera más mediadores de la inflamación, así que alivia dos segundos y luego pica más. Además puedes arañar la córnea.
  • Frío local. Una compresa fría sobre los párpados cerrados calma el picor y baja la hinchazón sin ningún medicamento.
  • Lágrima artificial o suero fisiológico para arrastrar el polen depositado. Consulta en la farmacia cuál te conviene.
  • Gafas de sol envolventes en la calle. Hacen de barrera física y son de lo más eficaz en días de viento.
  • Lentillas: mejor gafas en los días peores. La lentilla retiene polen contra la superficie del ojo y prolonga el contacto.
  • Lávate la cara al llegar a casa y no te lleves el polen del pelo a la almohada.
  • Ventila a la hora de menos polen y no duermas con la ventana abierta en los picos. Lo desarrollamos en a qué hora ventilar la casa.

Sobre colirios, antihistamínicos orales o cualquier otro tratamiento, la indicación es de tu médico o tu farmacéutico. Un ojo rojo tratado a ciegas puede empeorar, y hay colirios que no deben usarse de forma prolongada por su cuenta.

Cuándo hay que consultar sin esperar

Los síntomas de arriba son molestos pero no urgentes. Estos sí piden valoración el mismo día:

  • Dolor ocular de verdad, no picor ni escozor.
  • Pérdida o disminución de la visión, visión borrosa que no se aclara al parpadear.
  • Molestia intensa con la luz.
  • Un solo ojo afectado, con enrojecimiento marcado alrededor del iris.
  • Sospecha de que se te ha metido algo en el ojo, o un golpe previo.

Y pide cita con tu alergólogo si cada temporada te pasa lo mismo. Identificar a qué polen reaccionas cambia el enfoque entero, porque te permite anticiparte a tus semanas malas en lugar de improvisar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar el mismo colirio que me sobró del año pasado?

Un colirio abierto tiene una caducidad corta una vez empieza a usarse, y no todos sirven para lo mismo. Pregunta en la farmacia antes de reutilizarlo, y no lo compartas con nadie.

¿Por qué me pican más los ojos por la tarde?

Depende de tu especie y de tu ciudad, pero muchos pólenes tienen dos repuntes al día, a primera hora y al caer la tarde, cuando el aire se enfría y el polen que estaba en altura baja. Mirar el nivel del día ayuda más que cualquier regla general.

¿Se puede tener conjuntivitis alérgica sin estornudar?

Puede ocurrir, aunque lo habitual es que ojos y nariz vayan juntos. Si los síntomas se quedan solo en los ojos y se repiten cada año, coméntalo en la consulta: hay formas de alergia ocular que conviene valorar aparte.


Contenido informativo de Alergia España, no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Fuente: Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).